Si estás pensando en aprender japonés, probablemente una de las primeras cosas que descubras sea también una de las que más intimidan:
El japonés utiliza tres sistemas de escritura.
Sí, tres.
Y cuando empiezas a ver una frase en japonés y aparecen diferentes tipos de caracteres juntos, es muy fácil pensar: “Ok… ¿y por dónde se supone que empiezo?”
Pero antes de asustarnos, hay algo que quiero decirte: no necesitas aprender todo al mismo tiempo.
De hecho, entender qué es cada sistema y para qué sirve hace que el japonés deje de parecer una colección de símbolos imposibles y empiece a tener mucho más sentido.
Así que, si estás pensando en estudiar japonés, esto es lo que me hubiera gustado saber antes de comenzar.
Índice de contenidos
- El japonés utiliza tres sistemas de escritura
- 1. Hiragana: uno de tus primeros pasos
- 2. Katakana: el sistema que aparece cuando llegan las palabras extranjeras
- 3. Kanji: los famosos caracteres japoneses
- Entonces, ¿qué diferencia hay entre hiragana, katakana y kanji?
- ¿Y qué pasa con el romaji?
- ¿Cuál de los tres es más difícil?
- Lo interesante: los tres sistemas trabajan juntos
- Entonces, ¿por dónde empiezo a aprender japonés?
- ¿Y existe alguna app para practicar japonés?
- No necesitas saberlo todo para empezar
El japonés utiliza tres sistemas de escritura
A diferencia del español, que utiliza principalmente un alfabeto, el japonés combina hiragana, katakana y kanji dentro de una misma oración.
Por ejemplo:
私は日本でラーメンを食べます。
A primera vista puede parecer que todo está escrito con el mismo tipo de caracteres, pero si te fijas bien encontrarás diferentes sistemas trabajando juntos.
Y cada uno tiene una función distinta.
1. Hiragana: uno de tus primeros pasos

El hiragana es uno de los dos silabarios del japonés y suele ser uno de los primeros sistemas que aprenden quienes comienzan a estudiar el idioma.
Se utiliza principalmente para palabras de origen japonés, partículas y diferentes elementos gramaticales.
Una de las cosas importantes que debes entender es que los caracteres del hiragana representan sonidos, no conceptos.
Por ejemplo:
あ (“A”) representa un sonido, pero por sí solo no significa una palabra como podría hacerlo un carácter chino.
Por eso, cuando estudias hiragana necesitas aprender principalmente:
- Cómo se ve cada carácter;
- Qué sonido representa;
- Cómo se escribe;
- Y cómo reconocerlo cuando aparece dentro de una palabra.
Al principio puede parecer mucho, pero el número de caracteres que necesitas aprender es limitado, así que poco a poco empiezan a resultar familiares.
2. Katakana: el sistema que aparece cuando llegan las palabras extranjeras

El katakana es el segundo silabario japonés.
Una de sus funciones más conocidas es escribir palabras extranjeras que fueron incorporadas al idioma japonés.
Por ejemplo, muchas palabras relacionadas con comida, tecnología, entretenimiento y otros conceptos extranjeros se escriben en katakana.
También se utiliza para nombres extranjeros, algunas onomatopeyas y para dar énfasis en determinados contextos.
Y aquí hay algo que me parece bastante divertido cuando empiezas a aprender:
De repente empiezas a reconocer palabras que ya conocías.
Solo que ahora están escritas y pronunciadas de acuerdo con las reglas del japonés.
Por eso, si te gusta Japón, el anime, el manga, los videojuegos o simplemente viajar, aprender katakana puede ayudarte a reconocer muchísimas palabras cuando leas carteles, menús o productos.
3. Kanji: los famosos caracteres japoneses

Y llegamos a los kanji.
Probablemente sean los caracteres que más has visto asociados con el japonés.
Los kanji tienen origen chino y, a diferencia del hiragana y katakana, aportan principalmente significado.
Por ejemplo:
水 significa agua.
Pero aprender kanji no consiste solamente en memorizar cómo se ve un carácter.
También necesitas aprender aspectos como:
- Su significado;
- Cómo se escribe;
- El orden de sus trazos;
- Sus lecturas;
- Y cómo se utiliza dentro de diferentes palabras.
Y aquí es donde el asunto se vuelve un poquito más interesante.
Un mismo kanji puede tener diferentes lecturas dependiendo de la palabra y del contexto.
Por eso, aprender kanji como si fueran simplemente dibujos que tienes que memorizar puede resultar bastante frustrante.
Es mucho más útil comenzar a encontrarlos dentro de palabras y frases reales.
Entonces, ¿qué diferencia hay entre hiragana, katakana y kanji?
Una manera sencilla de verlo es esta:
Hiragana: sonido y gramática.
Katakana: sonido, principalmente en palabras extranjeras y otros usos específicos.
Kanji: significado, lecturas y escritura.
No estudias los tres exactamente de la misma manera.
Con hiragana y katakana necesitas familiarizarte con sus caracteres, sus sonidos y su escritura.
Con kanji, además, necesitas aprender qué significa cada carácter, cómo se lee y cómo funciona dentro de las palabras.
¿Y qué pasa con el romaji?

Si estás empezando, seguramente también te vas a encontrar con el romaji.
El romaji es la forma de escribir japonés utilizando el alfabeto latino que usamos en español.
Es bastante útil durante los primeros días porque te permite acercarte al idioma sin tener que conocer todavía todos los caracteres.
Pero hay algo que yo sí tendría en cuenta:
No te quedes demasiado tiempo dependiendo del romaji.
Si tu objetivo es realmente aprender a leer japonés, necesitas acostumbrarte poco a poco a reconocer los caracteres directamente.
El romaji puede ser una ayuda al principio, pero no debería convertirse en una muleta permanente.
¿Cuál de los tres es más difícil?

Aquí probablemente no haya demasiada sorpresa:
Los kanji suelen representar el mayor reto.
Mientras que hiragana y katakana tienen un conjunto limitado de caracteres que puedes estudiar progresivamente, los kanji son muchísimos y además tienen diferentes lecturas y combinaciones.
En Japón existen alrededor de 2,100 kanji de uso común, conocidos como Jōyō Kanji.
Y no, eso no significa que tengas que aprender los 2,100 antes de poder leer japonés.
De hecho, pensar así puede ser una de las mejores maneras de terminar abandonando antes de empezar. 😂
Los kanji se van incorporando poco a poco durante el aprendizaje del idioma, igual que el vocabulario y la gramática.
Incluso los niños japoneses los aprenden progresivamente durante sus años de escuela.
Así que no hay ninguna necesidad de querer dominarlos todos de inmediato.
Lo interesante: los tres sistemas trabajan juntos
Una de las cosas que más me ayudó a entender el japonés fue dejar de pensar en estos tres sistemas como si fueran tres idiomas diferentes.
No lo son.
Los tres forman parte del mismo sistema de escritura y pueden aparecer juntos dentro de una sola oración.
Por ejemplo, en un verbo podemos encontrar un kanji que aporta la raíz o el significado principal y hiragana que indica elementos gramaticales o la conjugación.
Y si dentro de la oración aparece una palabra extranjera, puede aparecer escrita en katakana.
Es decir:
Kanji → aporta significado
Hiragana → ayuda con la gramática y las conjugaciones
Katakana → aparece, entre otros usos, en palabras extranjeras
Cuando empiezas a entender esta lógica, las frases japonesas dejan de parecer tan caóticas.
Entonces, ¿por dónde empiezo a aprender japonés?
Si estás empezando desde cero, yo no intentaría aprender absolutamente todo de golpe.
Una ruta mucho más llevadera sería comenzar con:
1. Hiragana
Primero familiarízate con los caracteres y sus sonidos.
Practica hasta que puedas reconocerlos sin tener que convertir mentalmente cada carácter a romaji.
2. Katakana
Después incorpora el katakana.
Aquí puedes aprovechar palabras que ya conoces para comenzar a hacer asociaciones y reconocer vocabulario extranjero.
3. Vocabulario y frases sencillas
No te quedes solamente memorizando caracteres.
Empieza a verlos dentro de palabras y frases sencillas para entender cómo se utilizan realmente.
4. Kanji poco a poco
A medida que avances, comienza a incorporar kanji.
No necesitas aprender cientos de ellos de una sentada. Es mejor avanzar poco a poco y encontrarlos dentro de palabras que realmente estés utilizando.
5. Practica
Y esta parte es probablemente la más importante.
Porque una cosa es reconocer un carácter cuando alguien te lo muestra y otra muy diferente es poder escribirlo, leerlo y reconocerlo cuando aparece dentro de una palabra.
¿Y existe alguna app para practicar japonés?
Sí. Una de las herramientas que puedes utilizar como complemento de tu aprendizaje es Doriru (disponible en App Store y Google Play).
Doriru es una app enfocada en la práctica del japonés, especialmente en la escritura de hiragana, katakana y kanji.
Puedes practicar los trazos directamente, borrar y volver a intentarlo, además de consultar el significado de los caracteres.
También cuenta con kanji organizados por grado y por niveles JLPT, además de ejercicios y palabras japonesas para seguir practicando.
Y algo que considero importante aclarar: una app por sí sola no va a enseñarte todo lo que necesitas para dominar un idioma.
Para aprender japonés también necesitas trabajar vocabulario, gramática, comprensión auditiva, lectura y, sobre todo, tener constancia.
Pero tener una herramienta para practicar los caracteres puede hacer que esa parte del proceso sea mucho más sencilla de incorporar a tu rutina.
No necesitas saberlo todo para empezar
Si estás viendo hiragana, katakana y kanji por primera vez y sientes que no entiendes absolutamente nada, tranquila.
Es normal.
El japonés tiene una estructura diferente a la del español y por eso al principio puede sentirse bastante extraño.
Pero no necesitas aprender los tres sistemas en un día.
Puedes comenzar con hiragana, continuar con katakana y poco a poco introducir kanji, mientras vas construyendo vocabulario y aprendiendo gramática.
Y sí, va a haber momentos en los que un kanji te parezca imposible de recordar.
También habrá momentos en los que reconozcas una palabra en un menú, en una canción, en un anime o durante un viaje a Japón y pienses:
“¡Oye! ¡Eso sí sé qué significa!”
Y créeme, esos pequeños avances son los que hacen que quieras seguir.
Al final, aprender japonés no se trata de memorizar miles de caracteres de la noche a la mañana.
Se trata de entender cómo funciona el idioma, avanzar poco a poco y practicar constantemente.
Así que si quieres aprender japonés, no te preocupes todavía por saberlo todo.
Empieza por donde puedas, pero empieza.
Y si quieres practicar hiragana, katakana y kanji mientras avanzas, puedes complementar tu estudio con Doriru.






